La rótula es un hueso corto de forma triangular que se articula con el fémur y cubre y protege la superficie anterior (frontal) articular de la articulación de la rodilla.

La luxación rotuliana puede ser causada por un traumatismo directo en la rodilla o por un giro repentino de la pierna. Una dislocación ocurre cuando la rótula se desplaza fuera de su posición normal en la ranura patelofemoral (tróclea), la muesca en forma de V en la parte frontal del fémur.

Los síntomas de una luxación rotuliana

Si sufre una dislocación de la rótula puede experimentar algunos de los siguientes síntomas:

  • Sus rodillas no pueden soportar su peso
  • Su rótula se desliza a un lado
  • Se siente la captura de su rodilla cuando se mueve
  • Se siente dolor en la parte frontal de la rodilla que aumenta con las actividades diarias
  • Se experimenta dolor en la rodilla cuando se está sentado
  • Se siente la rigidez y la hinchazón de la rodilla
  • Se sienten crujidos o sonidos (crepitar) al mover la rodilla

Examen y Diagnóstico

Un examen físico cuidadoso de la lesión incluirá una Radiografía y una Resonancia Magnética y permitirá a su traumatólogo diagnosticar el alcance de las lesiones. En los casos de luxación completa, se rompe uno de los ligamentos que sostienen la rótula en su lugar o sufre un estiramiento severo. La consecuencia es que la superficie de apoyo de cartílago articular entre la rótula y el fémur se ve afectada y también puede quedar dañado. La Radiografía y la Resonancia Magnética se utilizan para ver cómo la rótula encaja en su ranura y para evaluar otras posibles razones que puedan causar el dolor de rodilla como el daño del cartílago o ligamentos desgarrados.

Tratamiento

Reducción

Si la rótula se ha desplazado por completo fuera de su ranura, el primer paso será hacerlo regresar a su posición normal. Este proceso se llama reducción y, a veces se puede producir espontáneamente sin la intervención del especialista. En los casos en los que esto no se produce será su traumatólogo el encargado de empujar la rótula y poner la en su lugar.

Tratamiento quirúrgico

Para la luxación rotuliana resultado de un ligamento dañado lo más a habitual es reconstruir el ligamento (ligamento patelofemoral) utilizando quirúrgicamente un tendón donante. Si hay daños en el cartílago articular solemos tratar la lesión con artroscopia. Si no se abordan estas lesiones a tiempo pueden desembocar en una rótula crónicamente inestable y en una rodilla potencialmente artrítica.

Rehabilitación

La rehabilitación tras la reconstrucción del ligamento patelofemoral se centra en conseguir recuperar el estado de forma del paciente lo más rápidamente posible con un énfasis primordial en el seguimiento adecuado de la rótula. Durante el primer mes, todos los esfuerzos se centran en la cicatrización del ligamento reparado, manteniendo el rango de movimiento dentro de lo permitido por el cirujano del paciente de forma individual. A medida que los pacientes progresan a través del programa, se introducen actividades específicas de estabilización en las extremidades. En los últimos meses del programa la rehabilitación se centra en transiciones hacia deportes específicos.

  • Unidad de Rodilla
    Centro Medico Tecnológico
    Plza del Ensanche nº7 - Bilbao
    649 555 320

  • Unidad de Columna
    Clínica Zorrotzaurre
    Ballets Olaeta nº4 - Bilbao
    944 755 000

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    Clínica Virgen Blanca
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    944 127 011

Dr. Guerrero

El traumatólogo de Bilbao, Dr. José Antonio Guerrero Molina es Jefe Unidad de Rodilla del Hospital de Cruces y especialista en patologías de Rodilla y Lesiones deportivas. Profesor de Traumatología en la Facultad de Medicina de la UPV.

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